Ruta en bicicleta por Córdoba

Ruta en bicicleta por Córdoba

Como aficionado al mundo del ciclismo que soy, me gusta mucho realizar rutas y posteriormente publicarlas para que otros aficionados puedan vivir mi aventura. En esta ocasión la que quiero recomendar es una que hice por  Córdoba. La verdad es que no tenía ni pensado ir a la ciudad andaluza, pero una serie de coincidencias, provocaron que acabara allí durante un fin de semana. Ya que mi hermana por enfermedad no pudo ir a estas visitas guiadas en Córdoba, y yo ocupé su puesto.

Aunque dentro de estas visitas, se centran en los  monumentos principales, también hay tiempo libre, que yo dediqué  a recorrer en mountain bike la provincia. En principio os voy a recomendar dos rutas. El viaje se va a desarrollar por el norte de la provincia. Si lo queréis hacer es una gozada, si no, poneros cómodos, que gracias a mi relato voy a intentar que os imaginéis  pedaleando a la velocidad del viento para que os sintáis cómo yo lo hice. Y es que no hay nada mejor que hacer turismo en Andalucía.

Este atractivo recorrido de 94 kilómetros comienza en la capital cordobesa, discurre por la monumental Écija y concluye en la localidad sevillana de Marchena.  Esta vía se divide en dos itinerarios: el primero arranca desde Vachillón hasta la Carlota (Córdoba) y el segundo llega hasta Marchena pasando por Écija a través de la campiña cerealista bañada por la ribera del Guadalquivir. Durante el camino, el viandante atraviesa badlands. No se puede  olvidar hacer una parada en los conjuntos monumentales de Córdoba, Écija y Marchena, el urbanismo barroco de La Carlota y los baños romanos en La Luisiana.

Este camino, que también puede realizarse con bici y a caballo, por cierto, recomiendo mucho hacer rutas a caballo porque os va a fascinar, está compuesto de asfalto y tierra compactada y a su paso se encuentra un túnel y diez puentes como el metálico sobre el río Genil en Écija.

Segunda ruta

Vamos con otra ruta, de unos 25 kilómetros y dificultad media, comienza a la altura del Parador de la Arruzafa y continúa por las urbanizaciones del barrio del Patriarca hasta llegar al llamado espino o arbusto de Jerusalén. La verdad es que es una gozada para la vista. La fauna de este bosque es muy variada, ya que puedes ver desde jinetas a meloncillos y zorros. El camino se acentúa cuando se alcanza la Cuesta del Reventón y se corona con el ascenso del Cerro de la Cárcel. El ciclista pasará también por la conocida Cueva de los Pobres, que tiene una historia detrás muy interesante, ya que que servía de refugio a los indigentes mientras esperaban un plato de comida que los ermitaños les ofrecían una vez al día. En su interior se han descubierto restos del Neolítico. Uno de los momentos más bonitos que recuerdo es en lo alto de las Ermitas de Nuestra Señora, donde puedes ver todos los monumentos de Córdoba.

Ya estamos terminando, pero antes no podemos irnos sin ver el “Sendero del Lobo” de unos 3 kilómetros. Llegados al Lagar de la Cruz, se desciende por el camino de los Morales. Esta bajada es muy técnica y atractiva, si eres de los que les gusta disfrutar en las bajadas, vas a flipar.

¿Qué te ha parecido esta ruta? Espero que te haya gustado y que disfrutes tanto como lo hice yo.