Segovia: turismo, cultura e historia a golpe de pedal

Segovia es una de las ciudades castellanas que más atracción ejerce sobre el turista, sobre todo de fin de semana o de escapada. Sin lugar a dudas tiene mucho que ofrecer. Un patrimonio cultural rico en arquitectura y monumentos que se remontan a la edad romana con su mítico acueducto.

Patrimonio de la humanidad, por ello su casco antiguo recorre las distintas épocas históricas, y es un claro ejemplo de la diversidad cultural que alojó el país en el pasado con los barrios cristianos y judíos que aún conservan todo el encanto de su época.

Vivir en Segovia es una alternativa interesante para todos aquellos que quieran disfrutar de la tranquilidad de una ciudad pequeña, de la belleza de una ciudad repleta de monumentos y que además por su localización, nos permita no estar demasiado alejados de grandes ciudades, como por ejemplo Madrid. Existen por ello destacadadas inmobiliarias en Segovia, como Sego House, que pone al servicio del cliente su equipo de profesionales para acompañarle durante todo el proceso que supone comprar o vender una vivienda en la ciudad, contando con una cartera con los inmuebles más selectos y deseados de la ciudad.

El Alcázar, la Catedral, los jardines… Segovia no deja de sorprender al turista, ni le permite un momento de pausa. Recorrer sus calles de un lugar a otro es toda una experiencia y por ello la ciudad se ha sumado a la moda de la bicicleta, que tan buena acogida está teniendo en nuestro país desde hace años para ofrecer al visitante otra manera de hacer turismo. Durante los meses de verano la ciudad pone en marcha una iniciativa con la que se permite promover el uso de bicicletas públicas, una forma divertida, saludable y ecológica de recorrer los diversos puntos de interés al tiempo que se pasa un rato divertido.

Si esto no fuera suficiente, la moda de la bici llega más lejos a través de rutas al aire libre, recorriendo los parajes más destacados de la región que van desde la posibilidad de recorrer parte del camino de Santiago, a travesías por calzadas romanas y cañadas reales que discurran por puntos de destacado interés como La Granja.

Para toda la familia, o para aquellos menos expertos la ruta de los dos Valles supone una oportunidad única para disfrutar de un paseo en bici sin grandes excesos. Con una duración en rotno a 1 hora, este paseo se inicia y concluye a los pies del acueducto y que incluirá los valles de Clamares o Eresma, entre roca caliza, chopos, castaños de indias y sauces.

La ruta del Eresma nos conducirá por las afueras de la ciudad, pudiendo contemplar la Mujer Muerta, el cordal montañoso que incluye la Pinareja, Peña del Oso y Pico de Pasapán. De nivel algo más elevado, la ruta nos sumergirá entre los bosques y espacios naturales de la región, haciendo del viaje toda una experiencia para los amantes de la bici.

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