Tuneando mi bicicleta

Tuneando mi bicicleta

Las bicicletas, al igual que las motos y los coches, son susceptibles de ser tuneadas aunque, obviamente, no es muy recomendable ni cómodo instalarles grandes tubos de escape, luces de neón o potentes cadenas de música. Digamos que el tuneo de bicicletas es mucho más ligth pero igual de efectivo.

Hace un año exactamente terminé de tunear mi primera bicicleta y este verano iré a por la segunda. He de decir que creo que sale más económico que comprarte una bicicleta nueva que ya contenga todo lo que estás buscando pero, aunque no lo fuera, merece la pena por el trabajo que le dedicas y que, para mí, es ya un hobby.

Hay muchísimas formas de tunear una bicicleta y adaptarla totalmente a tu gusto y necesidades, pero ten en cuenta que cuántos más cambios quieras hacer, más tiempo necesitas para conseguirlos. Esto lo digo porque yo me tiré casi todo el veranodentro del garaje, en mis tiempos libres, y pisé la playa en dos o tres ocasiones nada más. A mí me merece la pena el sacrificio pero hay a quien puede hacérsele cuesta arriba y acabar tirando la toalla, lo que significaría un gasto de dinero que acaba en la basura y una bicicleta que, en muchas ocasiones, acaba desmontada y guardada en una caja de cartón.

Mi tuneo en 2016

Empecé por lo básico. Puede parecer que empiezo fuerte pero es que me parecía ridículo añadir accesorios y cambiar piezas a una bicicleta cuyo cuadro quería cambiar de color así que, empecé por eso precisamente. No os recomiendo pintar a brocha porque se nota cada pelo exageradamente. Yo compré una pistola aerográfica en Mercurydos y ahora ya la tengo para futuros cambios de color. No salen demasiado caras, son buenas y ofrecen un resultado casi profesional si sabes cómo usarlas. Debe utilizar siempre pintura para automóvil.

Es sencillo. Cubre todo a su alrededor para evitar manchar paredes y suelos, luego aléjate de la bicicleta, no tengas miedo, y empieza a disparar pintura de forma gradual y constante. No eches demasiada sobre una misma zona ni te acerques más de lo necesario o acabarás con goterones. Si te equivocas, limpia rápidamente con aguarrás y empieza de nuevo.

Una vez seca la pintura, decidí empezar con los accesorios de instalación sencilla. Lo primero que hice fue ponerle una especie de bolsillo de tela en el cuadro para poder guardar llaves, móviles y demás elementos personales que solemos llevar todos encima incluso cuando salimos en bici.

Luego compré un buen manillar de carbono en Carbonif, una tienda online que adoro porque tienen muchísimos componentes fabricados en carbono, un material súper resistente y ligero que va ideal para las bicicletas. Pero antes de instalarlo quise hacerle una especie de funda de cuero que había visto por Internet. Para ello tienes que encintar tu manillar con cuero e ir pegándolo con cola adhesiva. Para terminar, yo utilicé cordones de zapatillas en los extremos para fijar el cuero. El resultado es muy artesanal y vintage, y queda de lujo con el nuevo color de mi bicicleta.

Luego, por supuesto, instalé varios reflectantes en las ruedas y una bombilla trasera con sistema de carga por pedaleo, dinamo, para evitar que me confundan por la noche o pasar inadvertido.

Para finalizar, añadí un nuevo botellero para llevar mi agua en el cuadro, bien fresquita.

Tuneo 2017

Este año quiero ir un poco más allá porque la bicicleta que quiero tunear era de mi madre, de cuando era adolescente, y quiero ponerle cesta, un manillar vintage, y una bolsa de viaje de cuero desgastado en el lateral, a modo de maletero. Sé que va a ser más complicado conseguir darle ese toque especial, sobre todo porque necesita muchísimo más mantenimiento de lo que necesitó la mía: hay que cambiar ruedas, amortiguadores, sillón e incluso el timbre, pero básicamente voy a seguir los mismos pasos, en orden, que el año pasado. Creo que fue la mejor opción. Y tú… ¿cómo tunearías tu bicicleta?