Las bicicletas empiezan a tomar las ciudades de España

Las bicicletas empiezan a tomar las ciudades de España

Desde hace ya unos años venimos tendiendo a una concienciación global más respetuosa con el medio ambiente. En los últimos tiempos, muchos de los gobiernos de los diferentes países de todo el planeta han ido tomando medidas que sirvieran para concienciar a la ciudadanía en torno a los problemas que tendríamos si siguiésemos con el volumen de emisión de gases que estábamos haciendo a la atmósfera. Además, para intentar frenar ese problema se están implementando medidas que restringen el uso de vehículos privados contaminantes por el interior de las ciudades. Una tarea complicada pero necesaria para que el mundo se pueda seguir desarrollando, sin embargo, desde este momento lo ha de hacer de una forma más concienciada y responsable, ya que, de lo contrario, avanzaremos, eso está claro, pero llegará un punto en el que ya no haya vuelta atrás y, con tanta contaminación se acabe la vida en la Tierra, al menos, tal y como la conocemos en la actualidad. Sin embargo, por suerte, nuestra mentalidad está cambiando y en las ciudades españolas, en algunos casos, ya se empiezan a ver más bicicletas que coches por las calles.

Las bicicletas, así como otras formas de desplazarse eléctricas, como pueden ser patinetes, coches ecológicos o coches compartidos, son algunas de las formas de transporte que más se están poniendo de moda en grandes urbes como Barcelona o Madrid. En esta última, la capital de España, el gobierno municipal, que ostenta el cargo en la actualidad, está trabajando de forma muy intensa para conseguir quitar el mayor número de vehículos privados posibles, al menos, del centro de la ciudad. Para ello está desarrollando un plan llamado Madrid Central en el cual solo podrán acceder al interior de esa zona delimitada los residentes, así como los servicios de transporte público colectivo, los servicios de emergencia y, mediante una solicitud previa al consistorio, los familiares y amigos de los residentes. Además, todo aquel coche que no porte el distintivo ecológico de la Dirección General de Tráfico tendrá prohibido el acceso bajo sanción económica. Con ello se busca incentivar el uso de los transportes públicos, así como de las bicicletas.

Es este tipo de movilidad, el relativo a las dos ruedas el que está consiguiendo que el parque móvil de bicicletas de nuestro país aumente de forma exponencial y es que según cifras oficiales del ayuntamiento de Madrid, hasta 41 ciclistas pasan cada hora por el carril bici de los bulevares, una cifra que supone un aumento del 41% desde el año 2016 en ese tramo concreto. Esto trae consigo que no solo el número de ventas de bicicletas aumente de forma considerable, sino que también lo haga el número de empresas que trabajan en torno a ellas. Los entrenadores personales también consiguen, en este campo, un mayor número de clientela y es que gracias a ellos, cada vez más gente acude a su puesto de trabajo en bicicleta. Una forma de transporte que al comienzo, como todo, se hace cuesta arriba, pero que con la ayuda de un entrenador personal, en poco tiempo se convierte en un agradable paseo en el que, además de evitar el tráfico y los atascos, practicamos deporte y generamos un gran número de beneficios para nuestra salud.

En definitiva, las bicicletas, ya sean eléctricas o convencionales, se están convirtiendo en una de las herramientas indispensables para el desarrollo de las grandes urbes, un hecho del que tenemos que aprender mucho de otras zonas de Europa como son los Países Bajos o Estrasburgo y, por supuesto, de otras regiones en las que llevan años predominando como son China y Japón.

La bici más allá de un elemento de transporte

El uso de la bicicleta va mucho más allá de ser un mero elemento de transporte y es que su uso también puede ser profesional o lúdico. En lo que respecta a profesionales, a lo largo y ancho de todo el mundo se disputan carreras en bicicleta. La más famosa de ellas es el Tour de Francia, seguido de la Vuelta a España y el Giro de Italia. Asimismo, como elemento lúdico, también nos vale para salir y desconectar de la rutina mientras descubrimos parajes naturales de ensueño y practicamos algo de ejercicio, algo que nos ayudará a mejorar nuestra salud.